Descripción
Descripción
Atami Janeco Light Mix es una tierra ligeramente abonada que permite a los cultivadores poder gestionar ellos mismos los aportes en nutrientes, sea con abonos orgánicos o minerales, de asimilación rápida o lenta.
Este sustrato conviene también para la fase de germinación ya que permite no tener que abonar durante los 10 primeros días, aun que nos permitirá olvidarnos de fertilizar durante las tres primeras semanas de crecimiento.
La textura del sustrato Atami Janeco Light Mix es óptima ya que casi no se comprime y absorbe el agua sin ninguna dificultad, drenándola hacia el fondo de la maceta.
El Ph se ha adaptado para que sea adecuado para el cultivo de marihuana.
Volúmen: 50L
Abonado: Suave
NPK: 12-14-24
Indicación: germinación, enraizamiento de esquejes o para plantas que necesiten poca nutricion. Puede usarse de sustrato inicial, y a las 3 semanas complementar el crecimiento con abonos líquidos.
pH: 5.5
Ec: 1000-1250 us/cm2
1. Descomposición anaeróbica
• La turba contiene naturalmente microorganismos beneficiosos, algunos de los cuales son anaeróbicos (prosperan en ambientes con poco oxígeno).
• Durante el almacenamiento prolongado, especialmente en envases sellados (como fardos comprimidos), los niveles de oxígeno disminuyen y las bacterias anaeróbicas se vuelven más activas.
• Estas bacterias pueden producir compuestos orgánicos volátiles (COV), incluidos compuestos de azufre y ácidos orgánicos, lo que genera un fuerte olor a tierra o a humedad.
2. Acumulación de subproductos orgánicos
• Con el tiempo, la actividad microbiana lenta dentro de la turba comprimida puede descomponer parte de la materia orgánica, liberando gases como metano, sulfuro de hidrógeno (H₂S) o amoníaco.
• Estos gases pueden causar un olor notable cuando se abre el fardo.
3. Falta de aireación
• En la turbera, la turba está expuesta naturalmente al aire fresco y a condiciones ambientales que ayudan a disipar los olores. • Cuando se almacena en forma comprimida durante mucho tiempo, los gases atrapados se acumulan y se liberan en forma concentrada cuando se abre el fardo.
4. Contenido de humedad
• Si la turba tiene niveles de humedad ligeramente más altos cuando se envasa, la actividad microbiana puede continuar a un ritmo lento, lo que genera la formación de olores.
5. Composición química de la turba
• La turba contiene sustancias húmicas y ácidos orgánicos (como el ácido húmico y el ácido fúlvico), que pueden interactuar con el tiempo, intensificando el olor.
¿El olor afecta la calidad?
No, el olor no indica que la turba esté en mal estado o sea inutilizable. Una vez que se abre el fardo y la turba se expone al aire fresco, el olor suele disiparse en unas pocas horas o un día.
La turba es naturalmente rica en material orgánico y contiene vida microbiana, incluidas bacterias y hongos, que influyen en sus propiedades a lo largo del tiempo.
Esa es la razón por la que la turba no se trata térmicamente.
¿Cómo reducir o eliminar el olor?
• Aireación: una vez que se abre el fardo y se expone al oxígeno, los microbios anaeróbicos mueren y el olor se disipa en cuestión de horas o días.
• Mezcla: al esponjar la turba se liberan los gases atrapados.
• Control de la humedad: mantener la turba seca durante el almacenamiento reduce la actividad microbiana.
• Almacenamiento adecuado: almacene los fardos en un área fresca y bien ventilada para reducir la acumulación de gases.





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